Al reparar televisores, muchos suponen que basta con adaptar el tamaño de la pantalla. Sin embargo, la compatibilidad del panel implica más que pulgadas: se trata de electrónica, conectores y especificaciones. El uso del panel incorrecto puede provocar fallos de funcionamiento, mala calidad de imagen o incompatibilidad total.
Tamaño de pantalla frente a número de modelo: dos paneles de 55 pulgadas pueden tener diferentes resoluciones, placas T-CON o tipos de conectores.
Coincidencia de placa T-CON: La placa del controlador de sincronización controla la pantalla. Incluso si el tamaño del panel coincide, un T-CON incompatible puede impedir que el televisor funcione.
Disposición de conectores y pines: cada modelo de TV puede requerir conectores específicos. Una alineación incorrecta provoca parpadeos, líneas o ninguna visualización.
Resolución del panel y frecuencia de actualización: los televisores modernos varían en resolución (FHD, 4K, 8K) y frecuencias de actualización. El uso de un panel con especificaciones que no coinciden puede degradar el rendimiento.
Comprar solo por tamaño: Suponiendo que cabrá cualquier panel con las mismas pulgadas.
Ignorar la marca o el número de modelo: algunos fabricantes utilizan conectores patentados.
Pasar por alto las especificaciones eléctricas: Las diferencias de voltaje y potencia pueden dañar el panel o el televisor.
Verifique siempre el número de modelo del panel: Coincida con el modelo exacto recomendado por el fabricante.
Verifique la placa T-CON y el tipo de conector: asegure la compatibilidad electrónica total.
Consulte a los proveedores: los proveedores mayoristas acreditados pueden confirmar la compatibilidad antes de la compra.
Conserve la documentación: registrar los números de modelo y de serie evita errores en futuras reparaciones.
La compatibilidad del panel es mucho más crítica que el tamaño de la pantalla en la reparación de televisores. Los profesionales deberían centrarse en los números de modelo, las placas T-CON y los conectores en lugar de sólo las pulgadas. Seguir estas mejores prácticas garantiza reparaciones confiables y clientes satisfechos.